¿Por qué gana 100 veces más un futbolista que un cirujano?
Es una pregunta que nos hemos planteado más de una vez y aun seguimos sin conocer o comprender la respuesta.
Los jugadores de fútbol de las mejores categorías de cada país gozan de un convenio que les proporciona la seguridad de un sueldo base fijo e invariable de una cuantía desorbitada. Aunque, pensándolo bien, ¿de verdad es tan desorbitada como parece?
No resulta fácil justificar el hecho de que un futbolista, por el mero hecho de "darle patadas a un balón", cobre más durante su vida futbolística de lo que jamás cobrará un miembro cualquiera del proletariado. Aun así hay argumentos irrefutables que justifican esta situación:
Todos sabemos que el fútbol, además de levantar pasiones, mueve y genera cantidades de dinero ingentes a nivel macroeconómico mediante apuestas, licencias, publicidad, merchandising... Todo esto resulta posible gracias a los propios jugadores.
Está claro que parte del sueldo de dichos jugadores está pagado por los propios socios del club en cuestión mediante sus abonos y demás pero, de todas formas, son los propios jugadores los que funcionan como reclamo de la afición.
Pensemos en la siguiente situación: ¿Realmente se llenarían estadios de fútbol como el Camp Nou o el Santiago Bernabéu si sus equipos no contaran con una plantilla llena de estrellas de la categoría de Messi o Cristiano Ronaldo?
Es completamente impensable. Si estas plantillas estuvieran compuestas por jugadores mediocres, obviamente, no estarían igual de remunerados, es algo que parece bastante lógico. Además, no solo llenan los campos, sino que venden millones de camisetas, generan miles de apuestas y forman parte de cientos de campañas publicitarias de diferentes compañías y empresas. No son solo jugadores de fútbol, son imágenes mediáticas, son productos y el fútbol propiamente dicho es la industria que, por así decirlo, los explota porque, aunque parezca que los jugadores son los más beneficiados de forma monetaria no es así. Los que realmente se lucran con mayor diferencia en el mundo del fútbol son los propios clubes y los empresarios o personas adineradas que componen sus camarillas, estos son los que llenan los palcos mientras que el aficionado medio alienado disfruta desde las gradas más inferiores. Y digo alienado porque o no se da cuenta o no le importa alimentar y acrecentar con su dinero la incalculable riqueza de los verdaderos propietarios de los clubes de fútbol mientras él continúa siendo explotado o trabajando por una miseria en comparación a los propios futbolistas.
Observemos de nuevo los convenios:
Convenios salariales datados del 2014: http://www.expansion.com/2014/10/09/empresas/deporte/1412855978.html
Ahora que contamos con la totalidad de los datos, podemos entender que un futbolista gane una cantidad de dinero en torno al beneficio que genera y, normalmente, suele ser bastante, mientras que un cirujano no genera beneficios monetarios para el Estado y por lo tanto no se le puede recompensar de la misma forma que a un futbolista.
Para finalizar, debemos recordar que los que hacemos posible esta situación somos nosotros, los ciudadanos de a pie, los aficionados al fútbol y, al fin y al cabo, al espectáculo. Porque el verdadero trasfondo de la situación se halla en la naturaleza humana, la cual se ve atraída por el propio entretenimiento y la diversión.
¿Qué quiere decir esto? La respuesta es más simple de lo que parece:
Es demasiado frecuente criticar al fútbol y, en general, a los espectáculos de masas como fenómenos de alienación pero no se puede esperar de ninguna manera que un trabajador con jornadas laborales de 10 a 12 horas diarias y con las consiguientes tareas caseras se introduzca en actividades intelectuales que requieren tiempo y concentración, actividades que nos harían apreciar más el trabajo de gente que salva vidas y tienen una utilidad social real. Sabemos que todo ser humano necesita cierto nivel de transgresión: evasión de la realidad, entretenimiento, diversión, etc... Y, por lo tanto, tiende a recurrir a elementos de ocio que no requieren de un esfuerzo mental importante. No solo hablo del fútbol o demás deportes, sino de los programas de entretenimiento en general, ya sean telebasura, programas de humor... La gente busca entretenimiento y las formas de obtenerlo mencionados anteriormente se los facilitan de forma masiva apoyados por los medios de comunicación informativos, los cuales nos bombardean con anuncios y noticias que nos introducen en la cabeza la idealización del entretenimiento.
Esto lo podemos considerar una alienación por parte de los medios que surte efecto en la población provocando que, entre otras cosas, veamos mucho más interesante el hecho de que 22 deportistas jueguen con un balón a que un cirujano opere a una persona y le salve la vida.
Es un trasfondo un tanto triste que está a la orden del día y que resulta criticado por muchos intelectuales y medios de comunicación que no están conformes con estos cánones sociales.
Un ejemplo de esta crítica es el artículo de el periódico La Nación que trata sobre la alienación futbolística: http://www.lanacion.com.co/index.php/opinion/item/237190-el-futbol-una-alienacion
Personalmente, espero que algún día la población despierte y se de cuenta de las cosas que son realmente importantes en la vida y lo digo como aficionado al fútbol y al entretenimiento en general que soy. Hay cosas más importantes que la diversión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.