Daniel Ruiz Pérez MareNostrum
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viernes, 20 de mayo de 2016
Contexto Histórico, Cultural y Filosófico de Nietzsche
Contexto Histórico:
A pesar de que el siglo XIX carece de grandes guerras fue una época extraordinariamente convulsa y de enormes transformaciones. Es el siglo de las "revoluciones burguesas", lo que ocasiona reacciones que se concretan a veces en regímenes autocráticos. Sin embargo, gradualmente los ideales liberales de la burguesía ascendente va imponiéndose y forjando una Europa a la medida de sus intereses.
Aparece el gran capital como consecuencia de la Revolución Industrial y el desarrollo tecnológico (con inventos tan relevantes como el ferrocarril, el telégrafo, el teléfono, la radioactividad, el motor eléctrico, la dinamita, el alumbrado eléctrico...)
Esto impulsa la aparición del colonialismo, dada la necesidad de nuevos mercados para satisfacer la superproducción y conseguir materias primas.
En Europa se experimenta un aumento demográfico sin precedentes gracias a las mejoras higiénicas y el avance de la medicina. En consecuencia, el mercado laboral se satura completamente y las empresas aprovechan para pagar sueldos miserables con jornadas agotadoras.
Así surgen los movimientos obreros, que reivindican condiciones laborales dignas. En 1864 aparece la I Internacional Obrera y, poco después, los seguidores de Marx fundan la II Internacional. La clase burguesa y proletaria, antaño aliadas contra la aristocracia, aparecen ahora enfrentadas.
El nacionalismo es la gran novedad del siglo XIX y una importante herencia para el XX. Su adopción por las élites dominantes se produce solo cuando estas entienden que puede servir como freno al avance del movimiento obrero y al socialismo. Proporciona, además, a las clases populares desarraigadas por la emigración y la creciente secularización un sentido de pertenencia a un proyecto común: la nación. El nacionalismo fomenta el antisemitismo y la persecución de judíos en Alemania y Rusia motiva la emigración de estos a América, especialmente a los EEUU.
El siglo XIX es, en general, una época de transición y crisis que acaba en la I Guerra Mundial.
Contexto Cultural
El romanticismo domina la primera mitad del siglo XIX. Supone una reacción estética contra el frío peso de la razón moderna y el gusto clasicista. Sus rasgos más idiosincrásicos son la exaltación del lado oscuro del alma, de lo irracional, lo afectivo, lo popular, el gusto por las tierras exóticas, la idealización de la vida campestre, la mitificación de épocas antiguas como la Edad Media
El romanticismo es desplazado en la segunda mitad del siglo XIX por el realismo y el positivismo (sistema filosófico que considera como único conocimiento válido el científico y rechaza los conceptos metafísicos y a priori). Los éxitos de la ciencia y de la tecnología expanden la industria capitalista y consolidan la hegemonía social de la burguesía, lo cual acarrea el triunfo arrasador de la concepción materialista, burguesa y cientifista de la vida. La ciencia se aplica a la gran industria, incluyendo a la bélica.
Desde el punto de vista político, dos corrientes dominan el siglo XIX: el liberalismo, que promueve los intereses de la burguesía; y el socialismo, que surge como reacción a las consecuencias negativas del liberalismo sobre el proletariado, Nietzsche se opondrá a ambas.
Las nuevas ideologías políticas del siglo (liberalismo, nacionalismo y socialismo) tienen en común prescindir de las viejas doctrinas religiosas que no son necesarias para la tecnología ni la industria, por lo que quedan relegadas a lo privado. Así pues, el Estado Pontificio queda arrinconado en el insignificante enclave Vaticano. Sin embargo, el terreno moral, educativo y en las costumbres la Iglesia sigue conservando una gran influencia sobre la población.
Es necesario mencionar las teorías de Darwin y el extraordinario impacto que tuvieron en Europa.
En pintura, el impresionismo introduce un corte radical con la tradición pictórica desde el Renacimiento. Cualquier hecho es ahora digno de ser pintado. La luz, el instante y el movimiento pasan a ser los elementos fundamentales.
Por último, Wagner. Su música seduce por completo al joven Nietzsche como prototipo de creación de un espíritu libre, al margen de la decadencia nihilista de la Europa burguesa de la época, pero rompe con él cuando interpreta que el viejo maestro ha terminado cediendo ante la farsa del cristianismo.
Contexto Filosófico:
El siglo XIX significa el fin de los grandes sistemas y el surgimiento de una nueva pluralidad de movimientos filosóficos de muy distinto signo que rechazan la concepción sistemática y especulativa de la filosofía, tal como fue concebida por el idealismo alemán.
El positivismo triunfa. Y Comte es su representante más destacado. Se trata de empirismo radical que hace de la ciencia la única forma válida de conocimiento: solo existen los hechos contrastables por la experiencia sensible. Su actitud es especialmente crítica ante la metafísica.
A finales del siglo XIX se produce una intensa reacción contra el positivismo por varias razones: la crisis de las propias ciencias positivas, la toma de conciencia de que hay problemas individuales y sociales que no son resolubles por la investigación científica, el uso ideológico de proposiciones que solo son científicas en apariencia, etc...
Schopenhauer, el cual sostenía que la voluntad de vivir gobierna todos los sucesos y objetos del mundo de los fenómenos; la razón no es más que una mera herramienta de la voluntad; sirvió de influencia para Nietzsche.
Nietzsche, por lo tanto, llega a una conclusión semejante si bien rechaza el pesimismo de aquel para propugnar un incondicional "sí" a la vida.
A pesar de todo, y de las influencias del vitalismo y del irracionalismo, la suya es la filosofía más independiente, original y radical de las expuestas durante el siglo XIX.
A pesar de que el siglo XIX carece de grandes guerras fue una época extraordinariamente convulsa y de enormes transformaciones. Es el siglo de las "revoluciones burguesas", lo que ocasiona reacciones que se concretan a veces en regímenes autocráticos. Sin embargo, gradualmente los ideales liberales de la burguesía ascendente va imponiéndose y forjando una Europa a la medida de sus intereses.
Aparece el gran capital como consecuencia de la Revolución Industrial y el desarrollo tecnológico (con inventos tan relevantes como el ferrocarril, el telégrafo, el teléfono, la radioactividad, el motor eléctrico, la dinamita, el alumbrado eléctrico...)
Esto impulsa la aparición del colonialismo, dada la necesidad de nuevos mercados para satisfacer la superproducción y conseguir materias primas.
En Europa se experimenta un aumento demográfico sin precedentes gracias a las mejoras higiénicas y el avance de la medicina. En consecuencia, el mercado laboral se satura completamente y las empresas aprovechan para pagar sueldos miserables con jornadas agotadoras.
Así surgen los movimientos obreros, que reivindican condiciones laborales dignas. En 1864 aparece la I Internacional Obrera y, poco después, los seguidores de Marx fundan la II Internacional. La clase burguesa y proletaria, antaño aliadas contra la aristocracia, aparecen ahora enfrentadas.
El nacionalismo es la gran novedad del siglo XIX y una importante herencia para el XX. Su adopción por las élites dominantes se produce solo cuando estas entienden que puede servir como freno al avance del movimiento obrero y al socialismo. Proporciona, además, a las clases populares desarraigadas por la emigración y la creciente secularización un sentido de pertenencia a un proyecto común: la nación. El nacionalismo fomenta el antisemitismo y la persecución de judíos en Alemania y Rusia motiva la emigración de estos a América, especialmente a los EEUU.
El siglo XIX es, en general, una época de transición y crisis que acaba en la I Guerra Mundial.
Contexto Cultural
El romanticismo domina la primera mitad del siglo XIX. Supone una reacción estética contra el frío peso de la razón moderna y el gusto clasicista. Sus rasgos más idiosincrásicos son la exaltación del lado oscuro del alma, de lo irracional, lo afectivo, lo popular, el gusto por las tierras exóticas, la idealización de la vida campestre, la mitificación de épocas antiguas como la Edad Media
El romanticismo es desplazado en la segunda mitad del siglo XIX por el realismo y el positivismo (sistema filosófico que considera como único conocimiento válido el científico y rechaza los conceptos metafísicos y a priori). Los éxitos de la ciencia y de la tecnología expanden la industria capitalista y consolidan la hegemonía social de la burguesía, lo cual acarrea el triunfo arrasador de la concepción materialista, burguesa y cientifista de la vida. La ciencia se aplica a la gran industria, incluyendo a la bélica.
Desde el punto de vista político, dos corrientes dominan el siglo XIX: el liberalismo, que promueve los intereses de la burguesía; y el socialismo, que surge como reacción a las consecuencias negativas del liberalismo sobre el proletariado, Nietzsche se opondrá a ambas.
Las nuevas ideologías políticas del siglo (liberalismo, nacionalismo y socialismo) tienen en común prescindir de las viejas doctrinas religiosas que no son necesarias para la tecnología ni la industria, por lo que quedan relegadas a lo privado. Así pues, el Estado Pontificio queda arrinconado en el insignificante enclave Vaticano. Sin embargo, el terreno moral, educativo y en las costumbres la Iglesia sigue conservando una gran influencia sobre la población.
Es necesario mencionar las teorías de Darwin y el extraordinario impacto que tuvieron en Europa.
En pintura, el impresionismo introduce un corte radical con la tradición pictórica desde el Renacimiento. Cualquier hecho es ahora digno de ser pintado. La luz, el instante y el movimiento pasan a ser los elementos fundamentales.
Por último, Wagner. Su música seduce por completo al joven Nietzsche como prototipo de creación de un espíritu libre, al margen de la decadencia nihilista de la Europa burguesa de la época, pero rompe con él cuando interpreta que el viejo maestro ha terminado cediendo ante la farsa del cristianismo.
Contexto Filosófico:
El siglo XIX significa el fin de los grandes sistemas y el surgimiento de una nueva pluralidad de movimientos filosóficos de muy distinto signo que rechazan la concepción sistemática y especulativa de la filosofía, tal como fue concebida por el idealismo alemán.
El positivismo triunfa. Y Comte es su representante más destacado. Se trata de empirismo radical que hace de la ciencia la única forma válida de conocimiento: solo existen los hechos contrastables por la experiencia sensible. Su actitud es especialmente crítica ante la metafísica.
A finales del siglo XIX se produce una intensa reacción contra el positivismo por varias razones: la crisis de las propias ciencias positivas, la toma de conciencia de que hay problemas individuales y sociales que no son resolubles por la investigación científica, el uso ideológico de proposiciones que solo son científicas en apariencia, etc...
Schopenhauer, el cual sostenía que la voluntad de vivir gobierna todos los sucesos y objetos del mundo de los fenómenos; la razón no es más que una mera herramienta de la voluntad; sirvió de influencia para Nietzsche.
Nietzsche, por lo tanto, llega a una conclusión semejante si bien rechaza el pesimismo de aquel para propugnar un incondicional "sí" a la vida.
A pesar de todo, y de las influencias del vitalismo y del irracionalismo, la suya es la filosofía más independiente, original y radical de las expuestas durante el siglo XIX.
miércoles, 4 de mayo de 2016
¿Por qué gana 100 veces más un futbolista que un cirujano?
¿Por qué gana 100 veces más un futbolista que un cirujano?
Es una pregunta que nos hemos planteado más de una vez y aun seguimos sin conocer o comprender la respuesta.
Los jugadores de fútbol de las mejores categorías de cada país gozan de un convenio que les proporciona la seguridad de un sueldo base fijo e invariable de una cuantía desorbitada. Aunque, pensándolo bien, ¿de verdad es tan desorbitada como parece?
No resulta fácil justificar el hecho de que un futbolista, por el mero hecho de "darle patadas a un balón", cobre más durante su vida futbolística de lo que jamás cobrará un miembro cualquiera del proletariado. Aun así hay argumentos irrefutables que justifican esta situación:
Todos sabemos que el fútbol, además de levantar pasiones, mueve y genera cantidades de dinero ingentes a nivel macroeconómico mediante apuestas, licencias, publicidad, merchandising... Todo esto resulta posible gracias a los propios jugadores.
Está claro que parte del sueldo de dichos jugadores está pagado por los propios socios del club en cuestión mediante sus abonos y demás pero, de todas formas, son los propios jugadores los que funcionan como reclamo de la afición.
Pensemos en la siguiente situación: ¿Realmente se llenarían estadios de fútbol como el Camp Nou o el Santiago Bernabéu si sus equipos no contaran con una plantilla llena de estrellas de la categoría de Messi o Cristiano Ronaldo?
Es completamente impensable. Si estas plantillas estuvieran compuestas por jugadores mediocres, obviamente, no estarían igual de remunerados, es algo que parece bastante lógico. Además, no solo llenan los campos, sino que venden millones de camisetas, generan miles de apuestas y forman parte de cientos de campañas publicitarias de diferentes compañías y empresas. No son solo jugadores de fútbol, son imágenes mediáticas, son productos y el fútbol propiamente dicho es la industria que, por así decirlo, los explota porque, aunque parezca que los jugadores son los más beneficiados de forma monetaria no es así. Los que realmente se lucran con mayor diferencia en el mundo del fútbol son los propios clubes y los empresarios o personas adineradas que componen sus camarillas, estos son los que llenan los palcos mientras que el aficionado medio alienado disfruta desde las gradas más inferiores. Y digo alienado porque o no se da cuenta o no le importa alimentar y acrecentar con su dinero la incalculable riqueza de los verdaderos propietarios de los clubes de fútbol mientras él continúa siendo explotado o trabajando por una miseria en comparación a los propios futbolistas.
Observemos de nuevo los convenios:
Convenios salariales datados del 2014: http://www.expansion.com/2014/10/09/empresas/deporte/1412855978.html
Ahora que contamos con la totalidad de los datos, podemos entender que un futbolista gane una cantidad de dinero en torno al beneficio que genera y, normalmente, suele ser bastante, mientras que un cirujano no genera beneficios monetarios para el Estado y por lo tanto no se le puede recompensar de la misma forma que a un futbolista.
Para finalizar, debemos recordar que los que hacemos posible esta situación somos nosotros, los ciudadanos de a pie, los aficionados al fútbol y, al fin y al cabo, al espectáculo. Porque el verdadero trasfondo de la situación se halla en la naturaleza humana, la cual se ve atraída por el propio entretenimiento y la diversión.
¿Qué quiere decir esto? La respuesta es más simple de lo que parece:
Es demasiado frecuente criticar al fútbol y, en general, a los espectáculos de masas como fenómenos de alienación pero no se puede esperar de ninguna manera que un trabajador con jornadas laborales de 10 a 12 horas diarias y con las consiguientes tareas caseras se introduzca en actividades intelectuales que requieren tiempo y concentración, actividades que nos harían apreciar más el trabajo de gente que salva vidas y tienen una utilidad social real. Sabemos que todo ser humano necesita cierto nivel de transgresión: evasión de la realidad, entretenimiento, diversión, etc... Y, por lo tanto, tiende a recurrir a elementos de ocio que no requieren de un esfuerzo mental importante. No solo hablo del fútbol o demás deportes, sino de los programas de entretenimiento en general, ya sean telebasura, programas de humor... La gente busca entretenimiento y las formas de obtenerlo mencionados anteriormente se los facilitan de forma masiva apoyados por los medios de comunicación informativos, los cuales nos bombardean con anuncios y noticias que nos introducen en la cabeza la idealización del entretenimiento.
Esto lo podemos considerar una alienación por parte de los medios que surte efecto en la población provocando que, entre otras cosas, veamos mucho más interesante el hecho de que 22 deportistas jueguen con un balón a que un cirujano opere a una persona y le salve la vida.
Es un trasfondo un tanto triste que está a la orden del día y que resulta criticado por muchos intelectuales y medios de comunicación que no están conformes con estos cánones sociales.
Un ejemplo de esta crítica es el artículo de el periódico La Nación que trata sobre la alienación futbolística: http://www.lanacion.com.co/index.php/opinion/item/237190-el-futbol-una-alienacion
Personalmente, espero que algún día la población despierte y se de cuenta de las cosas que son realmente importantes en la vida y lo digo como aficionado al fútbol y al entretenimiento en general que soy. Hay cosas más importantes que la diversión.
Es una pregunta que nos hemos planteado más de una vez y aun seguimos sin conocer o comprender la respuesta.
Los jugadores de fútbol de las mejores categorías de cada país gozan de un convenio que les proporciona la seguridad de un sueldo base fijo e invariable de una cuantía desorbitada. Aunque, pensándolo bien, ¿de verdad es tan desorbitada como parece?
No resulta fácil justificar el hecho de que un futbolista, por el mero hecho de "darle patadas a un balón", cobre más durante su vida futbolística de lo que jamás cobrará un miembro cualquiera del proletariado. Aun así hay argumentos irrefutables que justifican esta situación:
Todos sabemos que el fútbol, además de levantar pasiones, mueve y genera cantidades de dinero ingentes a nivel macroeconómico mediante apuestas, licencias, publicidad, merchandising... Todo esto resulta posible gracias a los propios jugadores.
Está claro que parte del sueldo de dichos jugadores está pagado por los propios socios del club en cuestión mediante sus abonos y demás pero, de todas formas, son los propios jugadores los que funcionan como reclamo de la afición.
Pensemos en la siguiente situación: ¿Realmente se llenarían estadios de fútbol como el Camp Nou o el Santiago Bernabéu si sus equipos no contaran con una plantilla llena de estrellas de la categoría de Messi o Cristiano Ronaldo?
Es completamente impensable. Si estas plantillas estuvieran compuestas por jugadores mediocres, obviamente, no estarían igual de remunerados, es algo que parece bastante lógico. Además, no solo llenan los campos, sino que venden millones de camisetas, generan miles de apuestas y forman parte de cientos de campañas publicitarias de diferentes compañías y empresas. No son solo jugadores de fútbol, son imágenes mediáticas, son productos y el fútbol propiamente dicho es la industria que, por así decirlo, los explota porque, aunque parezca que los jugadores son los más beneficiados de forma monetaria no es así. Los que realmente se lucran con mayor diferencia en el mundo del fútbol son los propios clubes y los empresarios o personas adineradas que componen sus camarillas, estos son los que llenan los palcos mientras que el aficionado medio alienado disfruta desde las gradas más inferiores. Y digo alienado porque o no se da cuenta o no le importa alimentar y acrecentar con su dinero la incalculable riqueza de los verdaderos propietarios de los clubes de fútbol mientras él continúa siendo explotado o trabajando por una miseria en comparación a los propios futbolistas.
Observemos de nuevo los convenios:
Convenios salariales datados del 2014: http://www.expansion.com/2014/10/09/empresas/deporte/1412855978.html
Ahora que contamos con la totalidad de los datos, podemos entender que un futbolista gane una cantidad de dinero en torno al beneficio que genera y, normalmente, suele ser bastante, mientras que un cirujano no genera beneficios monetarios para el Estado y por lo tanto no se le puede recompensar de la misma forma que a un futbolista.
Para finalizar, debemos recordar que los que hacemos posible esta situación somos nosotros, los ciudadanos de a pie, los aficionados al fútbol y, al fin y al cabo, al espectáculo. Porque el verdadero trasfondo de la situación se halla en la naturaleza humana, la cual se ve atraída por el propio entretenimiento y la diversión.
¿Qué quiere decir esto? La respuesta es más simple de lo que parece:
Es demasiado frecuente criticar al fútbol y, en general, a los espectáculos de masas como fenómenos de alienación pero no se puede esperar de ninguna manera que un trabajador con jornadas laborales de 10 a 12 horas diarias y con las consiguientes tareas caseras se introduzca en actividades intelectuales que requieren tiempo y concentración, actividades que nos harían apreciar más el trabajo de gente que salva vidas y tienen una utilidad social real. Sabemos que todo ser humano necesita cierto nivel de transgresión: evasión de la realidad, entretenimiento, diversión, etc... Y, por lo tanto, tiende a recurrir a elementos de ocio que no requieren de un esfuerzo mental importante. No solo hablo del fútbol o demás deportes, sino de los programas de entretenimiento en general, ya sean telebasura, programas de humor... La gente busca entretenimiento y las formas de obtenerlo mencionados anteriormente se los facilitan de forma masiva apoyados por los medios de comunicación informativos, los cuales nos bombardean con anuncios y noticias que nos introducen en la cabeza la idealización del entretenimiento.
Esto lo podemos considerar una alienación por parte de los medios que surte efecto en la población provocando que, entre otras cosas, veamos mucho más interesante el hecho de que 22 deportistas jueguen con un balón a que un cirujano opere a una persona y le salve la vida.
Es un trasfondo un tanto triste que está a la orden del día y que resulta criticado por muchos intelectuales y medios de comunicación que no están conformes con estos cánones sociales.
Un ejemplo de esta crítica es el artículo de el periódico La Nación que trata sobre la alienación futbolística: http://www.lanacion.com.co/index.php/opinion/item/237190-el-futbol-una-alienacion
Personalmente, espero que algún día la población despierte y se de cuenta de las cosas que son realmente importantes en la vida y lo digo como aficionado al fútbol y al entretenimiento en general que soy. Hay cosas más importantes que la diversión.
martes, 3 de mayo de 2016
Contexto Histórico, Cultural y Filosófico de Rawls
Contexto Histórico:
Rawls, estudioso licenciado en Harvard que llegó a ser profesor en dicha universidad impartiendo clases de Filosofía Política, vivió un periodo histórico en el que cabe a destacar el proceso bélico en el cual participó como soldado, la II Guerra Mundial. Algo que, sumado a sus estudios le dio mucho mundo y visión de la realidad, la cual aplicó al terminar la guerra y generarse una política de bloques dividida en dos que derivó en la conocida Guerra Fría (Capitalismo - OTAN contra el Comunismo - Dictaduras Comunistas)
Como consecuencia de la tensión generada y los antecedentes bélicos se formó la ONU, cuyo propósito consistía en evitar que dichos conflictos se generaran de nuevo y producir y desarrollar los llamados "Estados de Bienestar", los cuales comenzaron a aparecer en Occidente.
Rawls tuvo una visión de un mundo dividido hasta que se rompió el Tratado de Varsovia y cayó el Muro de Berlín dando paso a un proceso de cambio y acercamiento a los ideales del filósofo por parte de los países implicados en el conflicto político-ideológico.
Contexto Cultural:
Rawls se vio inmiscuido en una afluente artística, científica y cultural que consiguió convertir a Estados Unidos en la primera potencia del mundo.
Esta situación se vio emergida gracias al proceso de globalización que impuso un sistema económico capitalista como pieza clave del progreso de forma excesiva e influyendo en el deterioro de los derechos obreros y el ensalzamiento del poder industrial y empresarial.
Contexto Filosófico:
Rawls gozó de unas influencias marxistas y socialistas durante una época que consideraba la Ilustración un proceso fracasado y le da un enfoque relativista al mundo.
Rawls juega con el pensamiento neocontractualista, nueva teoría del contrato social que busca explicar la legitimidad del poder político con argumentos válidos y de gran relevancia social.
Rawls estudia el hecho de incorporar la justicia social como método de sintetización de la libertad y el socialismo para encontrar una equidad necesaria, de ahí nace el origen de su liberalismo solidarista.
domingo, 17 de abril de 2016
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